Uno de cada cuatro europeos muere de cáncer, es decir, aproximadamente 1 millón de muertes al año en la Unión Europea. Con estos datos como telón de fondo, la Eurocámara ha respaldado hoy masivamente (528 votos a favor, ninguno en contra y 6 abstenciones) un conjunto de recomendaciones a los Estados miembros para detectar en fases tempranas la enfermedad a través de exploraciones sistemáticas
Los eurodiputados están de acuerdo con la Comisión en sugerir que los sistemas de salud de los países miembros promuevan y generalicen las siguientes exploraciones: mamografía en mujeres de 50 a 69 años, exploración de sangre oculta en heces en hombres y mujeres entre 50 y 74 años, citología cérvico-vaginal en mujeres de más de 20 años o, como mucho, 30.
Estos cribados favorecen la detección precoz del cáncer de mama, de colon y del cuello del útero, respectivamente, cuando las personas aún no tienen síntomas, lo que mejora la eficacia de los tratamientos. Sin embargo, aunque se trata de un procedimiento de mera consulta al Parlamento Europeo, éste ha introducido algunas enmiendas que matizan varias cuestiones. Así, por ejemplo, propone que el cribado vaya acompañado de ayuda psicológica o que se garantice el derecho a ausentarse del trabajo para realizar una exploración de este tipo.
La Eurocámara aboga también por que se evalúe periódicamente la utilidad de otras pruebas sujetas en la actualidad sólo a ensayos clínicos. Según defiende, si se comprueba su eficacia debería plantearse un cribado generalizado. Entre las exploraciones mencionadas con perspectivas de futuro están las mamografías para mujeres entre 40 y 49 años, la prueba del antígeno prostático específico (PSA) para el cáncer de próstata, la prueba mejorada de sangre oculta en heces y la colonoscopia para el cáncer colorrectal, etc
En su propuesta, la Comisión Europea recomienda igualmente a los Estados miembros que desarrollen sistemas centralizados, de datos sobre los análisis realizados, para un seguimiento regular de los resultados. Todos los participantes deben estar informados de los riesgos y beneficios. En cualquier caso, las enmiendas advierten de que por cuestiones administrativas y jurídicas no es posible entre algunos Estados miembros la comparación de resultados, lo que limita la eficacia de esta iniciativa. Por ello, el Pleno insta a garantizar los enlaces entre bases de datos, siempre respetando legislación sobre protección de la vida privada.
El objetivo de todas estas pruebas es detectar el cáncer en una fase temprana que permita un tratamiento eficaz. Consiste en pruebas a personas sin síntomas. Sin embargo, no existen exploraciones de este tipo válidas para todo tipo de cáncer, por ejemplo, no hay ninguna eficaz para el pulmón.
Las estadísticas con las que cuenta la Comisión, relativas a 1997, ponen de manifiesto que en la UE se registraron ese año 1.594.397 casos nuevos. Los cánceres más frecuentes son de colon (221.042 nuevos casos en ese año), de mama (220.832), de pulmón (197.106), de próstata (145.065), de vejiga (75.033) y de estómago (74.604). Los más mortíferos son el de pulmón, colorrectal, mama, estómago, próstata y páncreas, por este orden. En 1997, el cáncer de próstata representó el 17% de los nuevos casos de cáncer entre los hombre, y el de mama, 29% entre las mujeres.