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diez razones para besar
en lugar de fumar |
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Deja de fumar y empieza a vivir. Te damos razones de sobra. Súmales las tuyas. Por ti. Por tus seres queridos. Porque vas a recuperar tu libertad, tu salud y las fuerzas para volver a vivir a tope.
1. ¡Grita libertad! No dependas nunca más del tabaco. Libérate completamente y para siempre. Te vas a sentir fuerte y libre como nunca. Porque el tabaco es una droga y éste es el momento en el que tú puedes decidir desengancharte y vivir libre de sus problemas y peligros.
2. Tu salud es vida Disminuye desde ya tu riesgo de cáncer de pulmón, infarto de miocardio o bronquitis crónica. Acaba con la tos y las infecciones frecuentes. Aumenta tus posibilidades de recuperación, en caso de tener una enfermedad relacionada con tu consumo de tabaco.
3. ¡Arriba la autoestima! No eres el primero ni el último en dejarlo. Tú también puedes conseguirlo. Tú también vas a conseguirlo. Sólo tienes que cambiar el chip que te dice que no puedes enfrentarte a la vida sin él, que no sabes, que no quieres. Ese chip no es tuyo. El tabaco lo ha puesto ahí. Sácalo de tu cabeza. ¡Libérate!
4. Qué fuerte sentirte bien Vivirás más tiempo y con una calidad de vida mejor. Te sentirás ágil, menos cansado, más y mejor dispuesto para cualquier actividad física o deporte. A las 24 horas de dejarlo: disminuye el riesgo de infarto. A las 48 horas: recuperas gusto y olfato. Entre 2 semanas y 3 meses: aumentas ¡hasta un 30% de función pulmonar!
5. Qué guapo es dejarlo Te sentirás más limpio, más sano, con más confianza en tu propia imagen. ¡Más guapo o guapa! Le dirás adiós al mal aliento, a los dientes amarillentos, a tu pelo o tu ropa apestando a tabaco. Tu coche volverá a oler a nuevo. Tu casa volverá a oler a limpio. Y además, alejarás el fantasma del envejecimiento prematuro.
6. Calcula la pasta ¿Y puedes imaginarte todo el dinero que te vas a ahorrar? Inviértelo en cosas mucho más interesantes ¡inmediatamente!: desde un coche nuevo hasta una escapadita a Nueva York. ¿Increíble? Pues echa números e imagina lo que tú harías con él. Ahórrate quemarlo en cigarrillos. Regálate ese extra.
7. Móntate un plan En cuanto tomas la decisión de dejarlo, ya has puesto en marcha tu plan. Porque no hay nada más eficaz que un plan tuyo, personal, diseñado por ti y para ti, con el objetivo claro y la ilusión firme de dejarlo. Consulta las tarjetas de consejos para ayudarte a dejarlo.
8. No estás sólo Además de Grandes Hermanos y demás seres queridos (ya sabes: tú apagas y ellos te besan, te apoyan, te ayudan), también tienes un refuerzo fantástico en asociaciones, instituciones, libros y webs de ayuda. Consulta las tarjetas de consejos de apoyo. Te ayudarán muchísimo.
9. La verdad desnuda La verdad desnuda del tabaco le despoja de su falso glamour. Piensa que, en sólo 6 centímetros, un cigarrillo contiene nicotina, monóxido de carbono y más de 400 ingredientes muy nocivos. Alguno, como el amoniaco, se le añade para potenciar tu adicción. ¿A qué esperas? Comienza tu liberación. Apágalo ya.
10. Apaga y bésame ¿Quién ha dicho que fumar es sexy, cool o guay? Lo sexy es no fumar. Deja de fumar y compruébalo. Entra en contacto con un organismo fresco, limpio, sano, atractivo y que sabe delicioso. Y, además, mientras besas ¡no puedes fumar! Así que, quien bien te quiere te va a ayudar. Quien bien te quiere te va a besar.
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