AFRONTAR LA ENFERMEDAD CON LA VOLUNTAD DE ESCALAR MONTAÑAS
Región de Gunma, Japón, Sr. Horicuchi, 70 años
Al leer esta frase pensé, ¡no estoy solo!; al contrario, los hombres, tarde o temprano, tienen que afrontar retos, tomar decisiones, luchar contra las adversidades, etc. por lo que sus vidas experimentarán giros inesperados. ¿Cuántas veces pensamos no estar preparados, ni anímica ni físicamente, para subir montañas mas o menos empinadas porque ello supone un esfuerzo añadido.
La determinación con la que esta dicha la frase, la edad del sujeto, y sobre todo la enfermedad que padecía son dignas de toda mi admiración. En este caso CÁNCER de hígado. No es una errata, escribo CÁNCER con mayúsculas porque, cuando se menciona esta enfermedad, mas en concreto cuando te dicen que la padeces, de repente es como si te hubiesen enterrado en vida, no sólo a uno mismo, sino también a las personas más allegadas y próximas con las que compartes alegrías y tristezas, proyectos e ilusiones.
Al decir que padeces CÁNCER muchas personas cambian el semblante de la cara y ponen un rictus de sorpresa amarga, como diciendo pero sin decirlo, ¡lo siento!, y hablo por propia experiencia.
En general se piensa que uno está a salvo de todo esto, qué a uno no le va a afectar dicha enfermedad, a mi no me ocurrirá. Más, he aquí que un buen día te levantas, y lo que pensabas que no te podía ocurrir ya es una evidencia , un hecho constatado.
En todo momento he procurado ser muy consciente de la enfermedad que padezco o he tenido, pues se puede vencer y contárselo a la gente con naturalidad. Esta aceptación ha sido una magnífica terapia que me ha ayudado a superar momentos de abatimiento, a ver la muerte como un principio vital consecuencia de la misma vida y sobre todo a dar gracias por la nueva oportunidad que me brinda la vida para disfrutarla más intensamente pero también de manera más consciente, a la vez que ayudar en todo lo posible a otros afectados por la misma dolencia y a sus allegados. ¿Por qué no? Al ayudar a los demás me estoy ayudando a mi mismo. Todos, en algún momento de nuestra vida, necesitamos ayuda, algo que nos motive y estimule para afrontar mejor los problemas. El padecer esta enfermedad, bajo mi punto de vista, debe ser el pistoletazo de salida para intentar ser mejores, aprender mas y desempolvar viejos sueños nunca realizados pero realizables tanto a nivel físico como mental.
Dejar volar la imaginación es magnífico para el espíritu pues esta forma de ensoñación te aparta de los malos pensamientos y el pesimismo da paso a un optimismo revitalizador.
A título personal mi caso es como sigue: ”En Junio del 2006 me extirparon un riñón por causa del CÁNCER y, tuve mucha suerte, pues las posibilidades de vencer a la enfermedad son muy grandes”. Anímicamente la superación se la debo a la montaña, a mi afición por vencer el reto de las grandes alturas, pero esta es otra historia que ya contaré. Mi mayor fortuna ha sido no tener que soportar un tratamiento de quimio ni de radioterapia. Eso sí, cada seis meses tengo que someterme a una serie de pruebas para ver el estado de mi organismo, rezando para que todo salga bien, pero teniendo muy presente lo que me dijo el doctor que ha llevado mi caso: “ piensa que tienes una espada de Damocles sobre tu cabeza”.
Y aquí estoy, luchando por hacer realidad muchos de mis viejos sueños, lucha que hago pública para que pueda servir de ayuda a las personas que tienen serias y graves dolencias. El reto es escalar todos juntos dos elevadas montañas.
CUANDO NOS SENTIMOS RESPONSABLES, IMPLICADOS Y COMPROMETIDOS EXPERIMENTAMOS UNA PROFUNDA EMOCION, UN GRAN VALOR
XIV Dalai-lama
En principio, la razón de la expedición es un reto de superación personal y no una huida hacia adelante tratando de acelerar la consecución de unos objetivos, pero si así fuera, se debe considerar que también es un compromiso con un colectivo que tiene una idiosincrasia particular.
Conseguir una meta no es tan importante como el camino que hay que recorrer para alcanzarla, se consiga o no el intento ya es un éxito, pues al comenzar el camino la mochila está llena de sueños, de ilusiones, de alegría que no son sólo míos, sino de muchas de personas que quiero que me acompañen, siendo participes activos y directos de esta aventura como si fuera suya propia, que en realidad lo es.
Al planear la aventura se implica a los participantes directos e indirectos en un objetivo común lo cual ya es todo un triunfo, siendo el primer paso desperezar la mente y sentirnos vivos.
José Francisco García Romo
Expedición al Pico Lenin (7.134m) – Agosto 2008
El 1 de agosto comenzó la aventura, en el siguiente enlace: http://leopardodelasnieves.blogspot.com/ es posible seguir los pasos de la expedición.
|
¡ BUENA SUERTE ! |