Información Corporativa          Información Cáncer             Fundación Científica     
 Buscar          Mapa     Diccionario     Contacta aecc     Contacta F. Científica  Hazte socio
Actualizado: 25/9/2007
Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébalo aquí.
    Está usted en : Inicio > Información Cáncer > Prevención > Cáncer colorrectal
 

Cáncer colorrectal

¿Qué es el cáncer colorrectal?

Síntomas

¿Cómo se hace el diagnóstico precoz?


 

¿Qué es el cáncer colorrectal?

 

Es una enfermedad maligna producida por la división y crecimiento descontrolado de las células que forman alguna de sus estructuras, con capacidad para invadir los tejidos sanos de alrededor y otros órganos a distancia.

El colon o intestino grueso es el último tramo del tubo digestivo. Tiene una longitud aproximada de 1,5 metros y se extiende desde el final del intestino delgado hasta el ano.

La primera porción del intestino grueso está situada en la parte inferior derecha del abdomen, es donde desemboca el intestino delgado y se llama ciego. Desde ahí, el colon asciende hasta llegar a la zona del hígado (colon ascendente) y atraviesa el abdomen (colon transverso). El colon se dirige posteriormente hacia abajo, denominándose colon descendente, hasta llegar a una zona denominada sigma que desemboca en el recto y finalmente en el ano que se abre al exterior por el esfínter anal, a través del cual se eliminan las heces.


Tanto el colon como el recto están constituidos por varias capas de tejido, la más interna es la mucosa, que se encuentra rodeada por la submucosa, más externamente se sitúa la capa muscular (su contracción logra el avance del contenido del tubo digestivo), que a su vez está recubierta por la serosa (capa más externa).


En la mucosa existen glándulas productoras de moco, en ellas es donde se produce con mayor frecuencia los tumores malignos.
La gran mayoría de los tumores malignos colorrectales se desarrollan sobre lesiones ya existentes en su mucosa, como pueden ser pólipos o enfermedades inflamatorias. El cáncer que aparece en una mucosa sana es excepcional.

El tipo de cáncer colorrectal más frecuente es el adenocarcinoma. Aparece en el 90-95% de los casos y se produce en la mucosa que recubre el interior del colon y recto.

 

El cáncer colorrectal puede crecer de tres maneras:

 

Crecimiento local: al crecer en profundidad invade todas las capas que forman la pared del tubo digestivo, es decir, crece desde la mucosa hasta la serosa pasando por la capas submucosa y muscular.
Una vez que el tumor traspasa toda la pared del intestino puede invadir cualquier órgano contenido en el abdomen. En los tumores rectales puede afectar la vejiga, la próstata o la vagina dependiendo del sexo, el hueso sacro y la grasa que le rodea.

Diseminación linfática: el colon posee una rica red de vasos linfáticos que permiten el drenaje de la linfa a múltiples regiones ganglionares.  La diseminación por esta vía se realiza de forma ordenada, afectando primero a los ganglios más próximos y, posteriormente, a los más alejados.

Diseminación hematógena: las células tumorales pasan al torrente circulatorio y a través de la sangre se diseminan preferentemente hacia el hígado, pulmón, hueso y cerebro.

 

 

 

Síntomas

 

El cáncer colorrectal produce una serie de síntomas, que pueden variar en función de su localización dentro del intestino grueso:

 

  • Sangre en las heces: es uno de los síntomas más frecuentes. Puede tratarse de sangre roja o de sangre negra (melenas). La sangre roja aparece, habitualmente, cuando el tumor se localiza en recto, sigma y colon descendente, mientras que las melenas son más frecuentes cuando el tumor está situado en el colon ascendente.Tras cierto tiempo de sangrado (la hemorragia no es detectada o no se acude al médico), suele aparecer anemia, que en mayor o menor medida, producirá una serie de síntomas como sensación de falta de aire, cansancio, palpitaciones, mareo…
  • Cambio en el ritmo de las deposiciones: aparece diarrea o estreñimiento en personas con ritmo intestinal previo normal. Lo más frecuente es que se intercalen periodos de estreñimiento con periodos de diarrea.
  • Heces más estrechas: se produce porque el tumor está estrechando el intestino y no permite el paso normal de las heces.
  • Tenesmo o sensación de evacuación incompleta: suele aparecer en tumores localizados en el recto o en el colon izquierdo.
  • Dolor abdominal: suele ser un síntoma frecuente, aunque generalmente se trata de un dolor inespecífico. Cuando el tumor cierra parcialmente el calibre del tubo intestinal se produce un cuadro de dolor abdominal tipo cólico. Cuando el cierre es completo se acompaña de estreñimiento y vómitos.
  • El cansancio extremo o la pérdida de peso sin causa aparente: son síntomas generales e inespecíficos que ocurren con frecuencia en determinadas enfermedades, entre las que se encuentran los tumores.

 

Ante la aparición de cualquiera de los síntomas mencionados es fundamental acudir al médico para que realice el diagnóstico y tratamiento oportuno.

 

Recuerde que estos síntomas pueden aparecer en otras enfermedades distintas al cáncer, como hemorroides, diarreas o trastornos digestivos.

 



¿Cómo se hace el diagnóstico precoz?

El cáncer colorrectal es uno de los pocos cánceres que se pueden diagnosticar precozmente, es decir antes de que la persona aprecie algún síntoma.

 

¿Qué prueba se emplea?

 

La prueba utilizada es el test de sangre oculta en heces (TSOH), que como su nombre indica, detecta si existe o no sangre en las deposiciones. Si el resultado de la prueba es positivo se completa el estudio con una colonoscopia, para visualizar el origen del sangrado.

El TSHO lo realiza la propia persona en su domicilio, para lo que contará con el material necesario para ello: un sobre con tres tiras reactivas (una para cada muestra), donde se depositan las muestras de heces y espátulas para hacer la recogida.

Las muestras (del tamaño de una lenteja), se toman de dos lugares diferentes de las heces durante tres días consecutivos y se depositan sobre las tiras reactivas. El sobre o los sobres se envían o entregan en el laboratorio o centro de salud, donde personal cualificado realiza su lectura.

El analista añade unas gotas de sustancia reveladora sobre las tiras reactivas donde se han depositado las heces y observa si se produce un cambio de color. En caso afirmativo, el test es positivo, es decir, que existe sangre en las deposiciones y se requiere la realización de estudios posteriores para diagnosticar el origen de la misma (hemorroides, pólipo, tumor maligno…).

 

Para que el resultado de la prueba no se vea afectado e induzca a interpretaciones erróneas, el paciente debe tomar las siguientes precauciones:

 

Desde tres días antes de la recogida de la primera muestra y durante los tres días que dura la prueba:

  • Debe seguir una dieta rica en residuos (verduras, ensaladas, alimentos integrales…).
  • Debe evitar la ingesta de alimentos ricos en vitamina C, como es el caso de los cítricos (limón, naranja) y de suplementos vitamínicos, ya que pueden alterarse los resultados de la prueba.
  • Debe abstenerse de comer carnes rojas.


Desde siete días antes de la recogida de la primera muestra y durante los tres días que dura la prueba:

  • Deben evitarse aquellos fármacos que puedan provocar el sangrado, como es el caso de algunos antiinflamatorios y la aspirina.

 

Ante la realización de la prueba, el médico le indicará con todo detalle las recomendaciones que en cada caso debe seguir, para que los resultados sean óptimos.

 

 

 

Recomendaciones

 

La población de riesgo que se puede beneficiar de la realización de programas de screening de cáncer colorrectal es:

  • Personas mayores de 50 años sin antecedentes familiares o personales de cáncer de colon o pólipos. A estos se les considera población de bajo riesgo. Se recomienda la realización del test de sangre oculta en heces y si es positiva es preciso que se someta a una colonoscopia.
  • Personas con antecedentes personales y familiares de cáncer colorrectal y/o pólipos o diagnosticadas de enfermedad inflamatoria intestinal o polipósis colónica familiar, se les considera población de alto riesgo. En estos casos es preciso realizar revisiones periódicas con colonoscopia.

 

 

 

Otras pruebas

 

 

Cuando existen síntomas que pueden hacer sospechar la posible existencia de una lesión en el colon o en el recto, además del Test de Sangre Oculta en Heces (TSOH),el médico puede emplear otras pruebas para determinar el diagnóstico, entre las que destacan:

 

Tacto rectal: el tacto rectal consiste en la exploración digital del ano y parte del recto. El médico se coloca un guante y emplea lubricante para deslizar suavemente el dedo a través del ano y explorar la zona, detectando las posibles alteraciones existentes en las paredes del recto (nódulos), dolor a la palpación o que el guante salga manchado de sangre.

 

Colonoscopia: es una prueba con la que se puede observar la mucosa de todo el colon y el recto a través de un tubo largo y flexible (endoscopio) que se introduce por el ano. En su extremo posee una luz y una cámara que permite visualizar en un monitor de televisión cualquier patología existente.

Para su realización es necesario que el colon esté completamente limpio. En líneas generales el paciente debe seguir una dieta exenta de verduras y frutas al menos durante 2-3 días antes de la prueba, y la noche anterior a la misma sólo debe tomar líquidos. El médico también le indicará el empleo de laxantes y enemas.

En la actualidad, la colonoscopia se realiza en un hospital bajo sedación (el paciente no está dormido, se siente relajado y no percibe dolor), de tal forma que se evitan las molestias producidas por la distensión del tubo digestivo al introducir el endoscopio en su interior. Por lo general la prueba dura alrededor de unos 20 minutos.

 

Biopsia: si el médico observa durante la realización de la colonoscopia una lesión sospechosa, procederá a extraer una pequeña muestra. Esta pequeña cantidad de tejido deberá ser estudiada por un anatomopatólogo (médico especialista en el estudio de los tejidos al microscopio) para poder emitir un diagnóstico confirmando o descartando la existencia de un cáncer.

La biopsia permite realizar el diagnóstico definitivo de la lesión. Puede tratarse de una enfermedad benigna, una alteración premaligna, un cáncer preinvasivo o un cáncer invasivo.


   
 
   
 
Añadir a mis Favoritos
Asociación Española Contra el Cáncer | Aviso Legal