El insomnio es un síntoma frecuente en los pacientes en fases terminales. Consiste en una disminución en el número de horas de sueño y en la calidad de las mismas.
Es importante controlar el insomnio ya que en la mayoría de los casos provoca la aparición o empeoramiento de otros síntomas. El insomnio disminuye el umbral del dolor, favorece la aparición de irritabilidad, ansiedad e incremento del cansancio. En esta situación la calidad de vida del paciente y la familia se deteriora progresivamente de forma importante.
Las causas del insomnio pueden ser variadas y estar provocado por otros síntomas como el dolor, la depresión o el miedo a quedarse sólo por la noche o a quedar dormido y no despertar.
Además de tratar los síntomas que pueden provocar insomnio se pueden tener en cuenta una serie de medidas generales que reduzcan y alivien este síntoma:
- Favorecer un ambiente adecuado a la hora de dormir (sitio silencioso, temperatura y ventilación adecuada, etc).
- Si tiene miedo a quedarse sólo se puede permanecer a su lado hasta que se duerma.
- Es fundamental respetar las horas de sueño del paciente y no despertarle para darle un tratamiento o hacer una cura. (Si el paciente duerme es que en ese momento no tiene dolor).
- Si no concilia el sueño por algún síntoma, se debe avisar al médico para que le instaure un tratamiento eficaz (el paciente no duerme por que tiene dolor. Si este desaparece el paciente podrá conciliar el sueño).
- Es fundamental establecer y mantener un horario para dormir.
- Si es posible, la cama se debe usar exclusivamente para dormir y no para otras actividades como leer o ver la televisión.
- Se debe ir a dormir en el momento en el que note sueño, y evitar realizar actividades vigorosas justo antes de irse a la cama.
- Limitar las horas de sueño durante el día con el fin de que el paciente sienta sueño por la noche.
- Realizar medidas de bienestar por la noche antes de dormir: bebida caliente, música suave, etc.
Independientemente de estas recomendaciones el médico determinará la necesidad de instaurar un tratamiento médico que facilite el descanso nocturno del paciente.