Amigos, compañeros, familiares nos presionan para que nos comportemos de una determinada manera y no de otra. A veces aceptar esta presión no conlleva ningún problema pero otras sí puede suponer un conflicto. Por ejemplo, nuestro grupo de amigos puede incitarnos a hacer algo que no teníamos decidido, como fumar o beber.
Veamos algunos ejemplos ……
- Un grupo de amigos está celebrando el cumpleaños de uno de ellos. Escuchan música y hablan en grupos. La mayoría está fumando y se ofrecen tabaco unos a otros. De vez en cuado se oye toser y varios tienen los ojos irritados por el humo que hay en la habitación.
Pablo no ha fumado nunca y no le apetece empezar a hacerlo. Pero Jorge insiste en que acepte un cigarro y fume.
Pablo continúa negándose a fumar. Dice que no le gusta ni el sabor ni el olor del tabaco y que es malo para hacer deporte, que es algo que realmente le gusta hacer. Parte del grupo comienza a ridiculizarle y a reírse de él.
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Mario, recién llegado a la ciudad, busca cómo integrarse en su nuevo colegio. Entra en el instituto y avanza en medio de grupos de alumnos. Él está solo y los demás hablan de forma animada. Mario se dirige hacia uno de los extremos del patio donde se encuentran charlando Raúl y sus amigos. A Raúl le sorprende la llegada del nuevo. No parecen muy acogedores, ponen mala cara y dan la espalda a Mario.
Raúl: Pero, bueno, ¡mirad quién viene a vernos! Venga, tío, fúmate un cigarrillo con nosotros, es... como decir... un regalo de bienvenida.
Mario: Eh, lo siento, me tengo que ir.
Los demás se ríen, visiblemente satisfechos por el efecto provocado en Mario.
Pablo y Mario lo tienen complicado, sabemos que no es fácil decir: "No"
Es una decisión importante en tu vida, aprende a decirlo