Información Corporativa          Información Cáncer             Fundación Científica     
 Buscador          Mapa     Diccionario     Contacta aecc     Contacta F. Científica  Hazte socio
Actualizado: 18/7/2005
Subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.
    Está usted en : Inicio > Información Cáncer > Consejos de salud > Sol y piel > ¿Qué medidas debo tomar frente al sol?
  ¿Qué medidas debo tomar frente al sol?

El sol es un agente físico necesario para la vida y con el que debemos aprender a convivir, de manera que, evitemos los efectos nocivos que provoca de forma inmediata y disminuyamos el riesgo de padecer a largo plazo un cáncer de piel.

 

Para conseguirlo, existen una serie de normas de actuación o recomendaciones que nos ayudan a conseguir estos objetivos, entre las que destacan:

 

  • El horario: Evite la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas. En esta franja horaria el riesgo de quemaduras es mayor, ya que las radiaciones solares llegan verticales a la superficie de la Tierra.

  • Los elementos protectores: Utilice camisetas, gorros, gafas de sol, elementos que actúen como barreras o escudos entre las radiaciones solares y su cuerpo. Procure que los sombreros sean de ala ancha para proteger así el cuello, orejas, ojos, frente y nariz. Las gorras tipo visera no protegen ni la nuca, ni las orejas.

 

 

NO OLVIDE LAS GAFAS
Las radiaciones UV producen cataratas, que son la primera causa de ceguera en el mundo. Una forma de prevenir esta enfermedad es la utilización de gafas (desde los niños a los ancianos), con cristales que cumplan la normativa 89/686/CEE, es decir, con cristales protectores de radiaciones UV.

 

 

Los fotoprotectores:

 

  • Utilice protectores solares adecuados a sus características físicas (fototipo), y que contengan filtros frente a los rayos UVA y UVB.

  • Use la cantidad suficiente, cubriendo toda la superficie corporal. No olvide zonas como las orejas o el cuero cabelludo en el caso de los niños pequeños y calvicie.

  • Aplique los productos siempre con la piel seca. Si la piel esta mojada, las gotas funcionan como una lupa y aumentan el riesgo de que se produzcan quemaduras.

  • Realice la primera aplicación al menos 30 minutos antes de exponerse al sol.

  • Durante la exposición solar reponga el fotoprotector después de cada baño prolongado (mas de 20 minutos), o cada dos horas.

  • Emplee fotoprotectores resistentes al agua y repóngalos después de cada baño superior a los 20 minutos.

 

  • La edad: Los bebés, los menores de 3 años y los ancianos no deben exponerse directamente al sol y han de utilizar fotoprotectores con un índice de protección solar (FPS), mayor de 25. La piel de estas personas es muy delicada y se daña con mayor facilidad.
 

 

 

 

  • El lugar: En las montañas, zonas cercanas al Ecuador y en la nieve, extreme las precauciones. En estas zonas la intensidad de las radiaciones solares es mayor y el riesgo de quemaduras se eleva. 

  • La hidratación: La exposición al sol provoca un aumento de la sudoración y por tanto una pérdida importante de agua. Beba agua en abundancia para evitar la deshidratación.

 

 

 

  

 

  • Las nubes: Las nubes dejan pasar gran parte de las radiaciones solares, sobre todo UVA y UVB, por lo que es necesario que en los días nublados, se tomen las mismas medidas de protección que en los días soleados.

  • El embarazo: La exposición al sol durante el embarazo aumenta el riesgo de que aparezcan unas manchas parduzcas y mal delimitadas (melasmas). Su localización más frecuente es en mejillas y frente. 

   


  • Los medicamentos: Tomar el sol cuando se están utilizando algunos fármacos puede provocar fotosensibilización, es decir una reacción de la piel frente a las radiaciones solares. Los síntomas que aparecen son variados. Sin embargo el eritema (enrojecimiento de la piel), las ampollas y las manchas de la piel, son las lesiones que con mayor frecuencia aparecen 

 

  • Las enfermedades: Algunas enfermedades se agravan con la exposición al sol. Es el caso entre otras del lupus, el albinismo, la porfiria, los herpes, el vitiligo o la rosácea.

 

 

 

Si está tomando alguna medicación, padece alguna enfermedad o está embarazada, consulte siempre con su dermatólogo, antes de exponerse al sol.

 

 

 

Ante cualquier duda o alteración de la piel, consulte siempre con el dermatólogo. Él será el que mejor aconseje.

 


 

   
 
   
 
Añadir a mis Favoritos
Asociación Española Contra el Cáncer | Aviso Legal