El transplante de progenitores hemopoyéticos
Se emplea en el mieloma, después de controlar la enfermedad con la quimioterapia, para mejorar la calidad de la respuesta y prolongar los periodos en los que no se requiere terapia.
Generalmente el transplante es autólogo de sangre periférica (ver manual.pdf) y se puede efectuar en pacientes de hasta 65-70 años de edad si no hay complicaciones médicas que lo contraindiquen. Se hace con una quimioterapia de alta intensidad y específica para el mieloma, tiene muy poca mortalidad (menor al 5 %) y no muchas complicaciones. No es curativo pero permite mayor tasa de remisiones completas y mayor duración de la respuesta. Para evitar las recaídas se recomienda a veces el uso de interferón a bajas dosis subcutáneo de forma prolongada o corticoides orales a bajas dosis.
En pacientes muy jóvenes (<55 años) se puede utilizar también el transplante alogénico de hermano compatible. En general es difícil decidir el momento de su realización, si de inicio, como consolidación o como rescate pues tiene una elevada mortalidad y no está claro que sea curativo. Los resultados están siendo más prometedores con una modalidad nueva con menor dosis denominada “minialotrasplante” .