Los pacientes asintomáticos pueden no necesitar ningún tipo de tratamiento hasta que la enfermedad progrese.
Las indicaciones para iniciar tratamiento quimioterápico son:
- Tiempo de duplicación < 6 meses.
- Estadios B y C BINET
- Fenómenos autoinmunes resistentes a tratamiento convencional
- Mazacotes adenopáticos progresivos y/o visceromegalias
- Síntomas constitucionales asociados a la enfermedad
El tratamiento clásico y hoy considerado de primera línea para pacientes mayores de 70 años o con patologías asociadas importantes es el Clorambucilo asociado o no a corticoides.
Esta combinación de fármacos es bastante clásica, utilizada desde hace décadas. Se consigue un 40 a 60% de remisiones de la enfermedad.
Otros esquemas de combinación de quimioterapia, menos utilizados, incluyen a la Vincristina y a las antraciclinas.
Más recientemente se han incorporado al tratamiento de esta enfermedad otros fármacos, como la Fludarabina y la Pentostatina. La Fludarabina se considera el fármaco más eficaz en monoterapia, con un 80 por ciento de remisiones de la enfermedad, con un 20% de ellas remisiones completas. Sin embargo no se ha encontrado que modifique la supervivencia respecto a lo que pueden conseguir los esquemas de quimioterapia más clásicos. La combinación de Fludarabina y Cliclofosfamida es un esquema muy activo porque presenta efecto sinérgico
Se están ensayando esquemas de tratamiento que incluyan anticuerpos monoclonales como el anti-CD 20 (Rituximab) o anti-CD52 (Alentuzumad), en un intento de aumentar el número de remisiones completas y la supervivencia de estos pacientes. Estas combinaciones parecen mostrar resultados esperanzadores en grupos de alto riesgo con alteraciones genéticas adversas.
Cuando existen fenómenos de autoinmunidad (anemia hemolítica autoinmune y otras..) se deben utilizar corticoides (prednisona) como primera línea de tratamiento. Cuando la enfermedad autoinmune se hace refractaria a este fármaco se pueden utilizar la Ciclosporina A o bien anticuerpos monoclonales como Rituximab.
El transplante de medula ósea es una opción de tratamiento poco utilizada en esta enfermedad.
Debido a la historia natural de la LLC esta alternativa de tratamiento sólo debe ser considerada dentro de ensayos clínicos controlados.
El transplante autólogo tiene poco papel por su elevada tasa de recaídas (más del 50 por ciento a los 5 años)
Mención aparte merece la opción de transplante alogénico. Debe reservarse, dentro de estudios controlados a pacientes jóvenes con factores pronósticos desfavorables. Las tasas de remisión oscilan entre 40-60 por ciento con incidencia de recaída en torno al 10 por ciento