La más utilizada es la Clasificación de Rai, establecida en el año 1975.
Otra Clasificación posterior, más utilizada en Europa, es la de Binet.
En ambas se dividen a los pacientes en tres grupos: de bajo riesgo, de riesgo intermedio y de alto riesgo. Los pacientes de bajo riesgo pueden tener una supervivencia prolongada, incluso con expectativa de vida similar a la de la población normal. Los pacientes de alto riesgo tienen una supervivencia media de alrededor de dos años.