La mayoría de las veces no hay un claro factor de riesgo, aunque durante mucho tiempo se ha pensado que podía tener relación con alguna infección viral por “virus lentos”.
Como en los Linfomas no Hodgkin, es una enfermedad de la edad adulta, con un primer pico de incidencia entre los 25 y 30 años y otro segundo pico entre los 50 y 55 años. Es más frecuente en varones que en mujeres y en clases socioeconómicas altas.