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Actualizado: 9/8/2007
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Preguntas más frecuentes

¿Dónde se localiza la nasofaringe o cavum?

 

La nasofaringe o cavum es la porción más alta de la faringe y se localiza detrás de las fosas nasales y por delante de la columna cervical superior; su límite superior es la base del cráneo y su límite inferior es el velo del paladar o paladar blando.

En esta zona drenan las trompas de Eustaquio, que son los conductos que comunican el oído con la faringe.

 

 

¿Cuáles son las funciones del cavum?

 

El cavum participa en la fonación, la respiración y ventilación del oído medio ya que las trompas de Eustaquio desembocan en esta zona de la faringe.

 

 

¿Qué son los tumores de nasofaringe?

 

El proceso de división de las células está regulado por una serie de mecanismos de control que indican a la célula cuando comenzar a dividirse y cuando permanecer estática. Cuando estos mecanismos de control se alteran en una célula, ésta y sus descendientes inician una división incontrolada, que con el tiempo dará lugar a un tumor o nódulo. 


Estas células alteradas, además de crecer sin control, adquieren la facultad de invadir tejidos y órganos de alrededor (infiltración), y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo (metástasis), constituyendo un tumor maligno o cáncer.

Cuando estas alteraciones de las células aparecen en la mucosa que recubre la nasofaringe, hablamos de carcinoma de nasofaringe o de cavum.

 

 

¿Cuál es la causa de estos tumores?

 

En la actualidad se desconoce cuál es la causa exacta de este tumor,  pero parece ser que existen factores genéticos, infecciosos (Virus de Epstein Barr) y dietéticos asociados (alimentos ahumados y salazones). A diferencia  de otros tumores de la esfera de otorrino, no parece tener relación con el consumo de tabaco o de alcohol.

España es uno de los países considerados como zona de bajo riesgo para este tumor, con una  incidencia, tan sólo, de un caso nuevo por 100.000 habitantes y año.

 

 

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes del carcinoma de nasofaringe?

 

Debido a la localización del tumor, los síntomas aparecen cuando la lesión crece y obstruye las trompas de Eustaquio o las fosas nasales, por lo que la mayoría de los pacientes son diagnosticados con tumores grandes.

  • La mayoría de los pacientes acuden al médico por la aparición de ganglios palpables en el cuello (80% de los enfermos en el momento del diagnóstico).
  • Cuando el tumor tiene cierto tamaño puede producir una otitis secretora (acumulo de líquido en un iodo por falta de ventilación), por lo que el paciente percibe una disminución en la audición de uno o de los dos oídos.
  • Dolor de oídos (otalgia).
  • Alteración de la voz (voz nasal)
  • Otros síntomas son: epistaxis (sangrado nasal), obstrucción nasal, cefalea (dolor de cabeza), problemas para tragar y visión doble.


Los síntomas de un tumor de cavum pueden ser similares a los de otros problemas médicos, por lo que si usted presenta alguno de los síntomas descritos anteriormente debe consultar con su  otorrinolaringólogo para que le realice el diagnóstico y tratamiento adecuado a su proceso.

 

 

¿Cómo se diagnostican los tumores de nasofaringe?

 

Cuando un  paciente acude a la consulta del otorrinolaringólogo con algún síntoma que sugiera alguna alteración a este nivel el médico elaborará, en primer lugar, una historia clínica completa Posteriormente, realizará una exploración  de la nasofaringe con el fin de detectar posibles alteraciones.

 

Para visualizar bien esta zona, es fundamental la realización de una endoscopia nasa, que permite la visualización directa de la zona sospechosa. Esta prueba no es dolorosa, aunque puede resultar ligeramente molesta.

 

Para llegar a un diagnóstico definitivo debe realizarse una biopsia de la zona de la lesión. La biopsia consiste en tomar una muestra de tejido para estudiarlo al microscopio y determinar el tipo de célula que lo forma.

 

 

¿Qué tipos de carcinoma nasofaríngeo existen?

 

El carcinoma escamoso o epidermoide supone más del 85% de todos los tipos de tumor que pueden surgir en esta localización.

 

La Organización Mundial de la Salud los divide en tres tipos:

 

Tipo I: Carcinoma epidermoide queratinizado.

Tipo II: Carcinoma epidermoide no queratinizado.

Tipo III: Carcinoma indiferenciado. En este tipo se incluyen varias variantes como el linfoepitelioma, el anaplásico, el de células claras, etc.

 


 

¿Es cierto que se puede elegir tratamiento? 

 

Una vez que se ha realizado el diagnóstico definitivo, su médico le explicará cuales son las opciones terapéuticas para su caso. Escuche las recomendaciones de sus médicos y decida conjuntamente cuál es la mejor alternativa.

 

 

¿Se puede pedir una segunda opinión?

 

Cualquiera de los médicos de nuestro país puede asesorarle de cuál es el mejor tratamiento. No obstante, todos tenemos derecho a pedir una segunda opinión en otro centro.

 

 

¿De qué depende la elección del tratamiento?

 

El tratamiento del cáncer de cavum, como ocurre en la mayoría de los tumores, es multidisciplinar. Para la decisión terapéutica se sigue un protocolo, es decir un conjunto de normas y pautas (plan de tratamiento), establecidas en base a la experiencia científica que se tiene en el tratamiento de este tumor.
 
Estos protocolos, que se emplean de forma generalizada en todos los hospitales, recogen las indicaciones o limitaciones del tratamiento en función de los siguientes factores:

  • Edad del paciente
  • Estado general 
  • Fase o estadio en la que se encuentra la enfermedad (TNM)
  • Tipo o histología del tumor

 

Probablemente, el médico también tendrá en cuenta si además del cáncer de nasofaringe, existen otras enfermedades importantes que puedan dificultar la realización de algún tratamiento específico. Por tanto, el tratamiento propuesto por el especialista no va a ser el mismo en todos los pacientes.

 

 

¿Cuáles son los tratamientos más frecuentes para los tumores de cavum o nasofaringe?

 

Los tratamientos más frecuentemente empleados en el cáncer de nasofaringe o cavum  son la radioterapia y  la quimioterapia.

 

 

¿Qué es la radioterapia (RT)?

 

La radioterapia consiste en el empleo de radiaciones ionizantes de alta energía para el tratamiento, local o locorregional, de determinados tumores. Se administra mediante grandes máquinas capaces de generar estas radiaciones ionizantes, llamadas aceleradores lineales.

El especialista encargado de la planificación y administración del tratamiento son los oncólogos radioterápicos.

Su objetivo es destruir las células tumorales causando el menor daño posible a los tejidos sanos que rodean al tumor.

 

 

¿Qué es la quimioterapia?

 

La quimioterapia es una modalidad terapéutica empleada en el tratamiento del cáncer. Su objetivo es destruir, empleando una gran variedad de fármacos, las células que componen el tumor con el fin de lograr la reducción o desaparición de la enfermedad.

A los fármacos empleados en este tipo de tratamiento se les denomina fármacos antineoplásicos o quimioterápicos.

 

 

¿Cuándo se emplea la cirugía en este tumor?

 

El tratamiento estándar del cáncer de nasofaringe inicialmente no incluye la cirugía en el tumor de origen.

La cirugía está recomendada en caso de persistencia de la enfermedad en los ganglios cervicales tras el tratamiento con radioterapia o quimioradioterapia (vaciamiento cervical).

 

 

¿Qué pruebas se hacen en las revisiones tras los tratamientos?

 

Una vez finalizado el tratamiento es preciso realizar revisiones periódicas. Son necesarias para confirmar que sigue bien y para seguimiento y control de los efectos secundarios del tratamiento.


Durante las revisiones es preciso realizar una exploración de la nasofaringe mediante una endoscopia nasal, que permite visualizar directamente la mucosa de la zona y detectar posibles recidivas.

Las pruebas que habitualmente se solicitan en las revisiones periódicas tras la realización de una exploración minuciosa suelen ser las siguientes:

 

  • TC
  • Resonancia Magnética
     

Es importante que refiera a su médico, tanto en las revisiones como en cualquier otro momento, no sólo cambios relacionados con los tratamientos, sino cualquier otro síntoma nuevo y/o persistente. El médico valorará la necesidad de realizar más pruebas.

 

   
 
   
 
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