El estadio depende del tamaño del tumor, de la presencia o no de metástasis ganglionares y de la presencia o no de metástasis viscerales.
En cuanto al tamaño, son de mejor pronóstico aquellos tumores menores de 2 centímetros, de pronóstico intermedio los mayores de cinco centímetros y de mal pronóstico los que están invadiendo estructuras vecinas, por ejemplo la vagina o la uretra.
La presencia de metástasis ganglionares y sobre todo la presencia de metástasis viscerales implican un estadio más avanzado.