El carcinoma de la vesícula biliar tiene un patrón de diseminación locorregional por lo que un tratamiento local como la
radioterapia puede tener un papel importante en esta enfermedad.
Cuando el tumor sobrepasa los límites de la vesícula biliar o es irresecable la radioterapia puede administrarse como tratamiento paliativo.
Actualmente se contempla también que la radioterapia puede mejorar las posibilidades de control local de la enfermedad tras una cirugía completa en enfermedad locálmente avanzada, pero este enfoque terapéutico aun está bajo investigación mediante ensayos clínicos.