La vejiga forma parte del sistema urinario. Es un órgano con forma de globo, situado en la pelvis, que se encarga de recoger y mantener la orina hasta su expulsión.
La orina es un líquido formado por agua y sustancias de desecho del organismo. Esta se produce por el filtrado de la sangre en los riñones. A través de unos tubos largos y finos, denominados uréteres, la orina llega a la vejiga y se almacena en ella.
Esta es expulsada al exterior a través de la uretra. En la mujer la uretra es un tubo fino y corto que desemboca delante de la vagina, mientras que en el varón atraviesa la glándula prostática y el pene desembocando en su extremo.
La pared de la vejiga está constituida por varias capas. La más interna está formada por células uroteliales o transicionales (urotelio). Rodeando a estas células se sitúa una capa fina de tejido conectivo denominada lámina propia. A continuación se encuentra una capa muscular que se contrae para favorecer la expulsión de la orina. Rodeando a la vejiga se encuentra una capa de tejido adiposo que la separa del resto de los órganos de la pelvis.
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