Información Corporativa          Información Cáncer             Fundación Científica     
 Buscador          Mapa     Diccionario     Contacta aecc     Contacta F. Científica  Hazte socio
Actualizado: 7/4/2008
Subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.
    Está usted en : Inicio > Información Cáncer > Cánceres por localizaciones > Cáncer de testículo > Quimioterapia
 

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento de  fármacos para eliminar las células tumorales. La quimioterapia se considera un tratamiento sistémico ya que el medicamento es introducido al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar las células cancerosas que estén fuera del testículo.

 

La quimioterapia es una de las modalidades terapéuticas más empleada en el tratamiento del cáncer.

 

¿Cómo actúa?

¿Cómo se administra?

¿Quién administra la quimioterapia?

¿Cómo se sabe que es eficaz?

Efectos secundarios

Recomendaciones

 

La quimioterapia es uno de las modalidades terapéuticas más empleadas en el cáncer, aunque en el tratamiento del cáncer de próstata no juegue un papel importante. 

 

A los fármacos utilizados en este tipo de tratamiento se les denomina fármacos antineoplásicos o quimioterápicos.

 

Estos fármacos llegan a prácticamente todos los tejidos del organismo y ahí es dónde ejercen su acción tanto sobre las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre éstas últimas, pueden aparecer una serie de síntomas más o menos intensos y generalmente transitorios, denominados efectos secundarios.

 

 

¿Cómo actúa?

 

 

La quimioterapia afecta fundamentalmente a las células que se dividen rápidamente como es el caso de las células tumorales. Sin embargo, también las células normales pueden verse afectadas y por ello la administración de quimioterapia se puede acompañar, en mayor o menor grado, de efectos secundarios como náuseas, vómitos, caída de cabello, aftas o úlceras bucales, infecciones, etc.

 

Existen cada vez más fármacos no hormonales capaces de reducir y/o detener, temporalmente, la progresión del cáncer de próstata diseminado mejorando la calidad de vida e incluso aumentando la supervivencia de los pacientes, aunque no existe ningún fármaco que actualmente produzca la curación.

 

En la actualidad se están llevando a cabo múltiples estudios encaminados a buscar nuevos fármacos y/o combinaciones de fármacos eficaces para este tumor, aunque los resultados obtenidos no son todavía concluyentes.

 

La quimioterapia en el cáncer de próstata avanzado se indica en pacientes que no responden o hayan dejado de responder al tratamiento hormonal.


 

 

Puede ser muy beneficioso para usted que antes de iniciar el tratamiento con quimioterapia hable con su oncólogo para que le explique los beneficios que se esperan del tratamiento y  sus riesgos.

 

 

Volver arriba

 

¿Cómo se administra?

 

Antes de iniciar el tratamiento, es necesario valorar mediante un análisis de sangre y de orina si los niveles de glóbulos rojos y de leucocitos son normales y cómo funcionan sus riñones, ya que las dosis de los fármacos dependerán de estos resultados.

 

Generalmente, para el tratamiento del cáncer de próstata se emplea la combinación de varios fármacos. Lo más frecuente es que se le administren por vía intravenosa, es decir a través de una vena.

 

La quimioterapia se administra en forma de ciclos, alternando periodos de tratamiento con periodos de descanso. Durante las semanas de descanso usted puede estar en su domicilio y llevar una vida normal. Antes de iniciar un nuevo ciclo es necesario realizar un control de sangre y orina para asegurarse de que la quimioterapia no está dañando los riñones o alterando los niveles de hematíes y leucocitos de la sangre.

 

Si esto fuera así, sería necesario retrasar la administración del siguiente ciclo de quimioterapia hasta que se haya recuperado la función renal y los valores de la sangre.

 

Volver arriba

 

¿Quién administra la quimioterapia?

 

La enfermera/o se encarga de introducir en un suero los diferentes medicamentos a las dosis indicadas por el oncólogo, y será la persona encargada de colocarle la vía por donde pasarán al interior de su organismo los distintos fármacos.


Cualquier modificación que fuera preciso realizar en el tratamiento, será prescrita únicamente por su médico especialista.

 

Volver arriba

 

 

¿Cómo se sabe que la quimioterapia es eficaz?

 

 

Generalmente, durante el tratamiento y/o tras finalizar el mismo, su oncólogo le solicitará una serie de pruebas que le permitirán conocer cómo ha respondido el tumor a la quimioterapia.


Sólo a través de ellas es posible saber si el tumor ha disminuido, desaparecido o si por el contrario permanece igual.


La respuesta de un tumor a un tratamiento es totalmente independiente del número y de la intensidad de los efectos secundarios que pueda provocar.

 

Volver arriba

 

Efectos secundarios

 

En el organismo existen células sanas que, normalmente, se multiplican a gran velocidad como pueden ser las del tubo digestivo, de los folículos pilosos (lugar de nacimiento del pelo), de la médula ósea (donde se forman las células de la sangre) que también se ven afectadas por la quimioterapia. La destrucción de las mismas desencadena los efectos secundarios más frecuentes.

 

Sin embargo, en muchas ocasiones el paciente se siente mejor una vez que inicia el tratamiento, ya que comienzan a disminuir los síntomas que estaba causando el tumor, por ejemplo, mejora el dolor por lo que el paciente es capaz de descansar más durante la noche, etc.

 

 

EFECTOS SECUNDARIOS MÁS FRECUENTES

 


 

Es importante que sepa que no tienen por qué aparecer todos los síntomas descritos, es más, no siempre aparecen efectos secundarios o cuando surgen son la mayor parte de las veces tolerables.

 

 

Náuseas y vómitos

 


La frecuencia de aparición y la intensidad de los mismos dependen de los fármacos que se empleen, de la dosis administrada y de la susceptibilidad individual. Existen fármacos, denominados antieméticos cuya finalidad es hacer disminuir o desaparecer las náuseas y vómitos.

 

Alteraciones de la médula ósea

 

La médula ósea se encuentra situada en el interior de determinados huesos y se encarga de producir las células de la sangre como los glóbulos rojos o eritrocitos, leucocitos y plaquetas.
Estas células se dividen rápidamente lo que las hace muy sensibles al efecto de la quimioterapia.


Alguno de los fármacos empleados en el tratamiento del cáncer de próstata puede provocar una disminución de los leucocitos.

 

Descenso de los leucocitos

Los leucocitos son las células que nos defienden de los microorganismos capaces de provocar una infección, más o menos grave.


Cuando disminuye el número de leucocitos se produce una inmunodepresión. Cuando un paciente está inmunodeprimido, tiene mayor riesgo de padecer una infección, generalmente más grave, que una persona con las defensas normales.


Cuando el descenso sea importante, probablemente el oncólogo retrasará el siguiente ciclo de quimioterapia o disminuirá las dosis de los fármacos, hasta que alcance valores normales.

 

Actualmente, existen una serie de fármacos denominados factores estimulantes de colonias que pueden prevenir la disminución de los leucocitos y evitar retrasos en las administraciones.

 

 

Si aprecia una temperatura superior a 38ºC debe consultarlo con su oncólogo y acudir al hospital de forma inmediata.

 

 

Caída del cabello

 


La caída del cabello, también llamada alopecia, es un efecto secundario que puede aparecer durante el tratamiento quimioterápico. Se produce por la acción de los distintos fármacos sobre el folículo piloso provocando una destrucción del mismo y por tanto la pérdida del pelo.

 

La alopecia secundaria al tratamiento con quimioterapia es reversible siempre, aunque el cabello puede crecer con características diferentes a las originales (color, textura, etc.)

 

 


Generalmente, estos efectos son temporales y desaparecen una vez finalizado el tratamiento con quimioterapia.

 

 

 

Volver arriba
 

 

Recomendaciones

 

Lo primero que usted debe hacer ante la aparición de cualquier síntoma, durante la quimioterapia, es comunicárselo a su oncólogo para que este inicie cuanto antes el tratamiento más oportuno.

 

Sin embargo existen una serie de recomendaciones que, aunque no hagan desaparecer dichos efectos, pueden ayudarle a sobrellevarlos mejor.

 

Náuseas y vómitos

 


Si aparecen estos síntomas o siente cierto malestar puede poner en práctica los siguientes consejos:

 

  • Reparta la comida en pequeñas cantidades 5-6 veces al día. Coma despacio, masticando bien los alimentos.
  • Evite olores desagradables y comidas ricas en grasas (frituras, salsas, quesos grasos, leche entera, etc.) ya que dificultan la digestión.
  • Beba líquidos fríos a pequeños sorbos a lo largo de todo el día.
  • Descanse después de cada comida preferiblemente sentado, al menos durante una hora.
  • No se olvide tomar la medicación que le haya recetado el médico.

 

Descenso de los leucocitos

 

 


Durante el tiempo que tenga los leucocitos disminuidos es importante que extreme los hábitos higiénicos y tome una serie de precauciones con el fin de disminuir el riesgo de infección:

 

  • Evite el contacto con personas que pudieran tener algún tipo de infección (gripe, catarro, varicela…).
  • Existen vacunas que están elaboradas con virus vivos atenuados, como la de la gripe. Antes de ponerse cualquier vacuna, comente a su médico que está en tratamiento con quimioterapia. La administración de estas vacunas con las defensas disminuidas puede causarle una infección seria.
  • Asimismo, evite el contacto con personas, incluido niños, que hayan recibido una vacuna con virus vivo atenuado (gripe, polio, rubéola, sarampión…).
  • Procure tomar medidas para evitar lesiones en la piel ya que pueden ser un punto de entrada de bacterias:
    • Evite cortar las cutículas.
    • Si tiene alguna herida en la piel lávela con agua y jabón y añada antiséptico.
    • Lávese las manos frecuentemente y mantenga una buena higiene bucal.

 

 

Si aprecia fiebre superior a 38ºC debe acudir lo más rápidamente posible a su oncólogo.

 

 

Caída del cabello

 

En el caso de que su oncólogo le indique la posibilidad de alopecia, puede seguir una serie de recomendaciones:

 

  • Emplee siempre champús suaves y crema suavizante para el cabello.
  • Séquese el pelo al aire o con un secador a baja temperatura.
  • Córtese el pelo antes de que comience a caer; le será más fácil su manejo.
  • Recuerde que la piel del cuero cabelludo ya no está protegida del sol por lo que debe cubrirla cuando salga a la calle o se exponga al mismo. Para ello puede utilizar un sombrero, un pañuelo, una gorra o crema protectora.

 

Consulte con su médico cualquier cambio que experimente en su estado de ánimo. Adapte la actividad a sus posibilidades reales.

 

Volver arriba

 

volver al índice


 

 

 

 

   
 
   
 
Añadir a mis Favoritos
Asociación Española Contra el Cáncer | Aviso Legal