El cáncer en los niños es muy poco frecuente.
En esta población el tumor de riñón se debe a alteraciones de los genes y se denomina Tumor de Wilms. Afortunadamente la mayoría de estos niños se pueden curar, con tratamientos multidisciplinarios y en centros especializados.
En ocasiones (uno de cada diez niños) se asocian a malformaciones genéticas o retraso mental.
Hay otros tipos de tumores renales en niños, diferente al tumor de Wilms, cuya incidencia es afortunadamente muy baja (tumores de células claras, tumores rabdoides, tumores neuroepiteliales y el nefroblastoma quístico).