Nuestro organismo está constituido por un conjunto de órganos que a su vez están formados por células, que se dividen de forma regular con el fin de reemplazar a las ya envejecidas o muertas; y mantener así la integridad y el correcto funcionamiento de los distintos órganos. Este proceso está regulado por una serie de mecanismos que indican a la célula cuándo comenzar a dividirse y cuándo permanecer estable.
Cuando estos mecanismos se alteran en una célula, esta y sus descendientes inician una división incontrolada que, con el tiempo, dará lugar a un tumor o nódulo.
Si estas células además de crecer sin control, adquieren la facultad de invadir tejidos y órganos de alrededor (infiltración) y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo (metástasis) se denomina tumor maligno, que es a lo que llamamos cáncer

|

cáncer de mama en imágenes |
Cuando las células tumorales con capacidad de invadir los tejidos sanos de alrededor y de alcanzar órganos alejados e implantarse en ellos, están ubicadas en la mama, hablamos de cáncer de mama. |
Si desea conocer el Plan integral para la mujer diagnosticada de cáncer de mama "Vivir como antes", que desarrolla la aecc, pulse aquí.
Este tumor puede crecer de tres maneras:
Crecimiento local: el cáncer de mama crece por invasión directa, infiltrando otras estructuras de la mama diferentes de donde se ha originado o a estructuras vecinas como la pared torácica (músculos y huesos) y la piel.
Diseminación linfática: la red de vasos linfáticos que posee la mama permite que el drenaje de la linfa se efectúe a varios grupos ganglionares. Los ganglios situados en la axila (axilares) son los más frecuentemente afectados, seguidos de los situados en la arteria mamaria interna (zona central del tórax) y los ganglios supraclaviculares (encima de la clavícula).
Diseminación hematógena: se realiza a través de los vasos sanguíneos preferentemente hacia los huesos, pulmón, hígado, y piel.
Si quiere seguir el desarrollo del cáncer de mama pulse aquí
Volver al índice