Aspectos generales del tratamiento
El cáncer de hígado se puede curar si el tumor se extirpa mediante una intervención quirúrgica. Los pacientes candidatos a cirugía requieren una evaluación preoperatoria muy detallada incluyendo la realización estudios radiológicos con el TAC, la RMN o la angiografía.
Antes de la intervención se puede realizar un estudio con laparosocopia para descartar que hubiera contraindicación para la resección quirúrgica, por ejemplo porque hubiera metástasis.
Sin embargo no siempre es posible la intervención quirúrgica. En estos casos existen tratamientos disponibles, como la quimioterapia intraarterial (también denominada quimioembolización), inyección percutánea de etanol, ablación con radiofrecuencia, crioterapia o la quimioterapia sistémica.
De manera excepcional se puede valorar un transplante hepático, aunque la idoneidad de esta medida depende de un estudio pormenorizado de cada situación.