El crecimiento de algunos tumores se ve favorecido por la acción de determinadas hormonas sobre ellos. A estos tumores se les denomina hormonodependientes.
El tratamiento hormonal del cáncer de útero consiste en la administración, generalmente por vía oral, de fármacos que modifican el comportamiento de las células tumorales del endometrio. En algunos casos, puede ser sensible al tratamiento con una hormona sexual femenina denominada progesterona o derivados.
Se suele emplear cuando el tumor está más avanzado o reaparece invadiendo otros órganos. Este tratamiento puede disminuir el tamaño del tumor y mejorar los síntomas derivados del mismo.
Los efectos secundarios de este tratamiento son escasos. En ocasiones se incrementa la sensación de hambre, por lo que algunas mujeres aumentan de peso. Otro efecto secundario que puede aparecer con este tratamiento son las náuseas. Generalmente, ceden con tratamiento específico.

Ante la aparición de cualquier síntoma o molestia debe consultarlo con su médico. Él le recomendará el tratamiento más adecuado.

Volver al índice