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Actualizado: 9/8/2007
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  Cirugía

La mayoría de los tumores de endometrio se diagnostican en fases tempranas, es decir, no se han diseminado fuera del útero, por lo que la cirugía suele ser el tratamiento más importante y el primero en llevarse a cabo en la mayoría de estos tumores. Con frecuencia, se añade la radioterapia para completar el tratamiento.

 

 

Pasos previos a la intervención

Técnica empleada

Efectos secundarios y recomendaciones

 

 

Pasos previos a la intervención

 

La cirugía oncológica para el cáncer de endometrio es una intervención quirúrgica mayor, por lo que es necesario un ingreso hospitalario durante un tiempo que puede variar de una enferma a otra. Lo más habitual es que oscile entre siete y diez días. Asimismo, es necesario una anestesia, que siempre será de tipo general.

 

Antes de la intervención, es preciso realizar un estudio denominado estudio preoperatorio que consiste, generalmente, en un análisis de sangre y de coagulación, un electrocardiograma y una radiografía de tórax.

 

Previamente a la cirugía debe preguntar y/o recibir toda la información sobre la técnica quirúrgica mediante la cual va a ser intervenida, qué riesgos y complicaciones conlleva ese tipo de intervención, qué secuelas pueden permanecer y qué recomendaciones son las adecuadas para reducir dichas complicaciones.

 

En la actualidad, es habitual que su médico le pida que lea y firme un documento, llamado consentimiento informado, donde consta reflejada toda esta información. En él reconoce haber recibido y comprendido la información expuesta y acepta recibir dicho tratamiento. Es conveniente que esté segura antes de firmar dicho documento y recibir el tratamiento.

 

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Técnica empleada

 

La técnica más frecuentemente empleada es la extirpación del útero junto con el cérvix y los ovarios. A este tipo de intervención se le denomina histerectomía total con anexectomía. Una vez que el útero se ha extraído, la vagina se cierra y queda como un fondo de saco con una cicatriz en la zona más profunda.

 

También se extirpan los ganglios próximos al útero para conocer si están afectados o no por el tumor.

 

Con frecuencia tras la cirugía, dependiendo del estadio en que se encuentre, se añade un tratamiento con radioterapia para disminuir las posibilidades de que la enfermedad pueda reaparecer en la zona de la intervención.


 

Cuando el cirujano le recomiende alguna de estas técnicas, seguramente le explicará con profundidad los detalles de la misma. Este es un buen momento para que usted pregunte y exprese todas sus dudas.  Disponer de la suficiente información evita la aparición de temores infundados.

 

 

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Efectos secundarios y recomendaciones


La histerectomía, como la mayoría de las intervenciones quirúrgicas, no está exenta de complicaciones y de efectos adversos, los cuales pueden presentarse con mayor o menor frecuencia tras la intervención. Ésta  supone un problema grave para la paciente y altera su calidad de vida.

 

Cuando se despierte de la anestesia es normal que sienta dolor en la zona de la intervención. Generalmente, el ginecólogo deja pautados fármacos que le aliviarán. Si el dolor no cede, es importante que lo comente con el personal de enfermería o con el médico cuando le visite unas horas después de la cirugía. El dolor, en este caso, no indica problemas de recuperación sino simplemente que hay una herida.

 

Esta requerirá una serie de cuidados que son similares a los de cualquier cicatriz producida por otra causa. Mientras no se hayan retirado los puntos, el cuidado y limpieza de la misma correrá a cargo del personal sanitario del hospital o del centro de salud. Una vez retirados, es aconsejable mantener una higiene similar a la del resto del cuerpo: lavado diario con agua y jabón.

 

Una vez que se despierte de la anestesia se mantendrán los sueros hasta que empiece a tolerar los alimentos y líquidos y pueda comenzar una dieta normal.
Es aconsejable que comience a moverse y a caminar pronto una vez que el dolor de la herida quirúrgica sea más tolerable y le permita levantarse, de tal forma que disminuyan los efectos secundarios por inmovilización.

 

Tras una histerectomía se recomienda no hacer esfuerzos físicos importantes como levantar peso, deportes de contacto o que supongan una sobrecarga muscular de la zona.

 

Un aspecto importante de la recuperación es el reinicio de la actividad sexual. Generalmente, son necesarias 6-7 semanas para que cicatrice por completo la herida del fondo de la vagina, aunque algunas mujeres pueden requerir más tiempo. Es importante que este tema lo hable con su ginecólogo y le pregunte todas las dudas que le puedan surgir.


 

 

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