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Actualizado: 24/7/2007
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  Diagnóstico

¿Es posible el diagnóstico precoz?

¿Cómo se diagnostica?

¿Qué más pruebas se pueden hacer?

¿Qué hacer para disminuir el malestar asociado a la realización de las pruebas médicas?

 

 

¿Es posible el diagnóstico precoz?

 

El cáncer colorrectal es uno de los pocos cánceres que se pueden diagnosticar precozmente, es decir, antes de que la persona note algún síntoma.

La prueba utilizada es el test de sangre oculta en heces (TSOH), que como su nombre indica detecta si existe o no sangre en las heces. Si el resultado de la prueba es positivo se completa el estudio con una colonoscopia, para visualizar el origen del sangrado.

Las poblaciones de riesgo que se pueden beneficiar de la realización de programas de screening de cáncer colorrectal son:

  • Personas mayores de 50 años.
  • Personas con antecedentes personales y familiares de cáncer colorrectal y/o pólipos.
  • Personas diagnosticadas de enfermedad inflamatoria intestinal o poliposis colónica familiar.

 

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¿Cómo se realiza el TSOH?

 


El test lo realiza la propia persona en su domicilio. Se toma una muestra de heces durante tres días consecutivos y se deposita en un sobre especial que contiene varias tiras reactivas. La lectura del test ha de ser realizada por personal sanitario cualificado y consiste en observar la variación de color de la tira reactiva cuando se le añaden unas gotas de sustancia reveladora.

El cambio de color indica que el test es positivo, es decir, que existe sangre en las deposiciones y se requieren estudios posteriores para diagnosticar el origen de la misma (hemorroides, pólipo, tumor maligno…).

 

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¿Cómo se diagnostica?

 

Cuando existen síntomas que pueden hacer sospechar la posible existencia de una lesión en el colon o en el recto, el médico pedirá una serie de pruebas para determinar el diagnóstico. Previamente a su realización, elaborará una historia clínica y posteriormente efectuará una exploración física en la que valorará el estado general de la persona y en la que incluirá el tacto rectal.

Las pruebas utilizadas en la detección del cáncer de colon y recto son:

 

Análisis de sangre y orina: con ellas se busca conocer el estado general del paciente y detectar complicaciones asociadas al proceso tumoral.

 

Tacto rectal: el tacto rectal consiste en la exploración digital del ano y parte del recto. El médico se coloca un guante y emplea lubricante para deslizar suavemente el dedo a través del ano y explorar la zona, palpando las posibles alteraciones existentes en las paredes del recto.

 

Colonoscopia: es una prueba con la que se puede observar la mucosa de todo el colon y el recto a través de un tubo largo y flexible (endoscopio) que se introduce por el ano y, que en su extremo posee una luz y una cámara que permite visualizar en un monitor de televisión cualquier patología existente. Para su realización es necesario que la persona siga una dieta especial al menos durante dos o tres días y que el día antes de la prueba emplee laxantes con el fin de que tanto el colon como el recto estén limpios.

En la actualidad, la colonoscopia se realiza en un hospital bajo sedación (el paciente no está dormido, se siente relajado y no percibe dolor), de tal forma que se evitan las molestias producidas por la distensión del tubo digestivo al introducir el endoscopio en su interior.

 

Biopsia: si el médico observa durante la realización de la colonoscopia una lesión sospechosa, procederá a extraer una pequeña muestra. Esta pequeña cantidad de tejido deberá ser estudiada por un anatomopatólogo (médico especialista en el estudio de los tejidos al microscopio) para poder emitir un diagnóstico confirmando o descartando la existencia de un cáncer.


 

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¿Qué más pruebas se pueden hacer?

 

Una vez que se ha diagnosticado el cáncer de colon o de recto, se deben realizar otras pruebas que permitan conocer si la enfermedad se ha diseminado a otros órganos, o por el contrario sólo afecta a esa porción del tubo digestivo.

Este estudio permite planificar correctamente la secuencia de tratamientos que aseguren el control adecuado del tumor con la mejor calidad de vida posible. Las pruebas que suelen realizarse son:

 

Radiografía de tórax: su objetivo es estudiar los pulmones y descartar afectación por metástasis.

 

Ecografía: la ecografía es una prueba indolora, de fácil realización. La técnica se basa en emitir ondas sonoras (ultrasonidos), que rebotan al chocar con las diferentes estructuras a las que llegan y, a través de un ordenador forman una imagen que se visualiza en una pantalla. En el cáncer colorrectal se pueden realizar:

  • Ecografía abdominal: se utiliza, fundamentalmente para valorar el estado del hígado.
  • Ecografía endorrectal: se usa cuando las lesiones están a nivel del recto, introduciendo una sonda a través del ano. Permite visualizar el tamaño, la afectación en profundidad y la posible extensión del tumor a otros órganos próximos.

 

Marcadores tumorales: son sustancias que aparecen en cantidades superiores a lo normal en los pacientes que padecen algunos tipos de cáncer.

En el cáncer colorrectal los marcadores más precisos son el CEA o antígeno carcinoembrionario, y Ca.19.9. Se emplean como pruebas que ayudan al seguimiento del tumor tras los tratamientos y para detectar recidivas.

 

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¿Qué hacer para disminuir el malestar asociado a la realización de las pruebas médicas?

 

Las pruebas necesarias para obtener un diagnóstico preciso de cáncer de colon o recto no son dolorosas, aunque algunas de ellas pueden resultar en ocasiones difíciles de tolerar.

Algunas recomendaciones para que resulte más fácil la realización de estas pruebas son las siguientes:

  • Acuda acompañado. Charlar con una persona cercana le ayudará a estar más tranquilo.
  • Pídale a su médico que le explique lo que va a pasar. No se deje llevar por su imaginación.
  • Céntrese únicamente en lo que ocurre en cada momento.
  • Utilice alguna técnica de relajación antes y durante la realización de la prueba.
  • Si está nervioso, coménteselo a su médico. Puede darle alguna medicación para reducir la ansiedad ante esa situación.

 

El estar tranquilo, relajado, seguir las instrucciones del especialista y eliminar de la mente pensamientos negativos puede ayudarle a tolerar mejor las pruebas.

 

 

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