Las personas que no fuman, pero trabajan en establecimientos que permiten fumar, tienen niveles superiores de sustancias cancerígenas, en comparación con los que trabajan en ambientes libres del humo del tabaco.
Esto se sabe gracias a un estudio realizado en trabajadores, fundamentalmente camareros, de locales donde se permitía fumar y en los que no se permitía. Los empleados expuestos al humo del tabaco tenían tres veces más cantidad de carcinógenos en orina, que los que trabajaban en ambientes no contaminados por humo. Según los expertos, el riesgo a un cáncer aumenta con la mayor exposición a estos cancerígenos; incluso una vez evitada la exposición al humo, el cuerpo tarda alrededor de seis semanas en eliminar todas las sustancias cancerígenas.
Esta noticia confirma que el humo del tabaco es perjudicial para los fumadores, y para las personas no fumadores involuntariamente expuestas al humo. Estas últimas tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de pulmón, problemas cardiacos y bronquitis, en comparación con las personas que respiran aire más puro. Respirar aire contaminado por el humo de tabaco siempre es nocivo para la salud. La ventilación o la separación de fumadores y no fumadores reduce pero no elimina el riesgo del humo del tabaco; la mejor prevención es trabajar en un ambiente totalmente libre de humo de tabaco.
Dr. José Angel García Sáenz
BIBLIOGRAFÍA
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Zellers L. Legal Risks to Employers Who Allow Smoking in the Workplace. Am J Public Health. 2007